¿Puedes mantener el alma siempre
alejada del extravío?
¿Puedes regular la respiración
y hacete tan suave y dúctil como un niño?
¿Puedes limpiarte y deshacerte de lo inesperado quedando libre de faltas?
¿Puedes amar a todos y gobernar
el Estado a través de la no-acción?
¿Puedes abrir y cerrar las puertas
de la naturaleza como una mujer?
